Asesinato en la Grecia clásica

Un hombre murió hace 2.000 años de manera violenta en la isla de Thasos cuando le clavaron una lanza a sangre fría en el pecho

Su pecho no ha podido aguantar la presión. Sin importar su fuerza y su musculatura, la afilada punta del styrax (una lanza de la Antigua Grecia) fue bastante para él. El arma penetró con tal fuerza que dejó un círculo especial en el esternón de la víctima, cuyo esqueleto fue encontrado en 2002 en la ciudad de los muertos de Thasos, la isla más al norte del mar Egeo.

El asesinato sucedió hace unos 2.000 años en la isla de Thasos

Esa herida mortal llevó a los estudiosos a la conclusión de que el atacante no lanzó la styrax desde la distancia, sino que eligió por una ejecución a sangre fría, ocasionando una inconveniente que podría haber causado un paro cardíaco y que habría matado al hombre en solamente 1 minuto, según indican los profesionales.

Estos restos estaban dentro de una caja de piedra caliza del tiempo helenístico (del 323 al 31 a.C.) ubicada entre grupos de tumbas familiares en las que había otros 57 cuerpos. La víctima era un hombre prominente para la media de su etapa, puesto que medía cerca de 1,70 metros. El examen dental mostró que el hombre se encontraba “en su sexta década de vida” cuando murió.
De esta forma era la punta de la ‘styrax’, una lanza de la Vieja Grecia (Access Archaeology)

Los arqueólogos creen, una vez analizadas las marcas que sus músculos dejaron en los huesos, que este sujeto de mantuvo “físicamente activo” a lo largo de la mayoría de su historia y lanzan la conjetura de que a lo mejor fuera un asiduo de la palestra (el gimnasio o escuela de pelea de la Grecia Antigua).

Los profesionales inclusive apuntan que tiene la posibilidad de ser que la víctima fuera aficionada a nadar y correr o que inclusive podría haber trabajado en tareas similares con la marina. Todo este ejercicio, no obstante, tuvo un coste: sus restos daban a conocer signos de una hinchazón articular popular como espondiloartritis, que en su mayoría perjudica la columna y las articulaciones de la pelvis.

Thasos es la isla más al norte del mar Egeo (Access Archaeology)

Sus restos además reflejan que sufrió de osteoartritis, una patología que daña el cartílago que cubre los extremos de los huesos de una articulación. Y más allá de todo, lo que más impresionó a los estudiosos fue aquel raro agujero en el pecho que al inicio vincularon con un foramen esternal, un defecto congénito que perjudica precisamente al 5% de la gente y que impide que el esternón se forme totalmente.

Según Anagnostis Agelarakis, creador primordial del estudio, sugiere que los exámen completados mostraron que el agujero de 1,5 por 1,1 centímetros no fue un inconveniente de avance, sino la consecuencia de una “trauma penetrante”, posiblemente provocado por un styrax de siete caras. Para aclarar terminantemente este punto, ideó un ensayo en el laboratorio.

Los exámen completados mostraron que el agujero de 1,5 por 1,1 centímetros no fue un inconveniente de avance

Agelarakis encargó una reproducción del tórax de la víctima llevada a cabo con materiales parecidos a los huesos y la carne. Después utilizó las réplicas de las lanzas con las que contaba la Facultad Adelphi para estudiar de qué forma se causó la herida que acabó con el hombre con músculos de Thasos.

Primero lanzó los styrax y halló que así no se producía un círculo especial cuando alcanzaban su propósito por culpa de la curvatura parabólica que tomaban mientras volaban por el aire. Además descartó que la herida sucediera a lo largo de una guerra o una pelea, puesto que la víctima posiblemente se habría estremecido al ser golpeado y la lesión sería diferente.
El esqueleto fue encontrado en la ciudad de los muertos de Thasos, con numerosas tumbas familiares que contenían otros 57 cuerpos (Access Archaeology)

Por eso la teoría más elogiable, de acuerdo con los arqueólogos, es que el hombre posiblemente estuviera inmovilizado, asi sea parado contra una pared, arrodillado con las manos atadas a la espalda o acostado de espaldas en el suelo. Fue en una se esas posiciones cuando alguien le ingresó la punta del styrax en el pecho.

Los experimentos en el departamento de física de la facultad probaron que para perforar el hueso se necesitó una fuerza extrema, mayor a los 2.200 newtons, lo que equivale a unas 500 libras (227 kilogramos) de peso. Todavía de esta forma, las causas por los que fue ejecutado siguen siendo un secreto.
La punta de la lanza ocasionó una herida con apariencia de círculo (Access Archaeology)

El estudio dental dió a conocer que, justo antes de fallecer, la dieta de este sujeto empeoró, lo que sugiera que estuvo preso o cautivo. Los profesionales concluyen que la causa puede ser los “cambios de régimen y/o la capitulación de la soberanía de Thasos frente fuerzas ajenas que dominaron la zona a lo largo de la era helenística”.

El estudio dental dió a conocer que, antes de fallecer, la dieta de este sujeto empeoró, lo que sugiera que estuvo preso.

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